Discussion:
• Cuba: Un país con 50% de tierras improductivas y dependiente de la importación de agroalimentos
(demasiado antiguo para responder)
merengue
2010-04-26 03:26:54 UTC
Permalink
Diario Las Americas
Publicado el 04-24-2010

Raúl Castro ante el reto de un millón de empleos improductivos

• Cuba: Un país con 50% de tierras improductivas y dependiente de la
importación de agroalimentos

Por Carlos Batista
Agence France Presse


LA HABANA - Cada día Ney Ascón atiende en su casa a unos diez clientes
con electrodomésticos rotos. Muy cerca, tres técnicos, una
recepcionista, un administrador y un mozo de limpieza, hacen menos en
un taller estatal, en puestos que forman parte del millón de empleos
sobrantes que el gobierno cubano pretende eliminar.



“En el verano -mayor parte del año- atiendo unos 10 clientes diarios,
casi todos con ventiladores, que arreglo con piezas que recupero de
aparatos viejos o compro. El Estado no me suministra nada”, explica
este hombre de 42 años, que paga una licencia de trabajo por cuenta
propia desde hace una década.



Ascón trabaja en una mesa en el portal de su casa, que él mismo limpia
al terminar, “resuelve” -consigue- las piezas, arregla abanicos,
ollas, batidoras o cocinas, y ofrece garantía. Su negocio está frente
al mercado agrícola del barrio Santos Suárez, por donde siempre pasa
gente.



En el “consolidado”, como llaman los cubanos al taller estatal de
reparación, la recepcionista mira la olla de presión eléctrica china e
informa a un cliente: “ahora no tenemos piezas de repuesto, debe de
venir cuando esté el técnico que atiende ese tipo de olla y no vino
hoy”.



La ineficiencia está en la mira de Raúl Castro. El exceso de personal
en los establecimientos estatales es lo que en Cuba se denomina
“plantillas infladas”, un mal con el que se propone acabar reubicando
a un millón, de una fuerza laboral de 4,9 millones, en un país de 11,2
millones.



Más de cuatro millones de esos empleos son estatales en una economía
controlada en 95% por el Estado y afectada por la ineficiencia y la
burocracia. Por medio siglo ha prevalecido una política paternalista
de empleo y oficialmente se reporta 1,7% de desocupación.



En ese globo “casi todo el aire lo ha puesto la política
paternalista”, dice el ensayista Guillermo Rodríguez, que sugiere para
ocupar a quienes sobran en el Estado la apertura de pequeña y mediana
industria, y negocios familiares, abolidos en 1968.



En un país con 50% de tierras improductivas y altamente dependiente de
la importación de agroalimentos, hay una “falta crónica de
constructores, obreros agrícolas e industriales”, advirtió
recientemente Raúl Castro.



Un 35% del total de ocupados está en la agricultura, industria,
construcción y minería; y el resto en servicios sociales como la
educación y la salud -que suman 1,3 millones de empleados y consumen
el 60% del presupuesto nacional-, o el comercio.



“Se están haciendo los estudios para ver los que sobran. Hay exceso de
oficinistas, funcionarios, choferes y técnicos”, dice un funcionario
de salud, que reservó su nombre.



En el comercio sobran 79.000 empleados, según dato oficial. En una
cafetería estatal de La Habana Vieja, seis camareros despachan la
escasa oferta, una empleada se limita a cobrar y el administrador saca
cuentas, controlando que los empleados no roben. Un ejemplo de muchos.



Según el semanario Trabajadores, en la provincia de Sancti Spíritus
llegó a haber más vigilantes para cuidar las obras que albañiles. “En
la sede del ministerio de Cultura trabajan unos 400 empleados, con la
mitad se puede hacer esa labor”, reconoce uno de ellos.



La reubicación se hará “con orden”, según el máximo dirigente
sindical, Salvador Valdés, pero dijo que se rectificará la política de
enviar a los cesantes a casa con una prolongada garantía salarial.



Un análisis de la revista cubana Temas advierte que “no se puede
transitar libremente de una actividad a otra” pues la falta de
experiencia afecta la productividad. Un economista “no tiene porqué
estar dispuesto a convertirse en albañil”, agrega.



El Gobierno dice que “nadie quedará desamparado”, pero muchos están
preocupados. “Tengo ya 45 años y si quedo fuera no sé que voy a hacer.
Ni pensar en convertirme en albañil o en campesino”, dijo Marcos
Rodríguez, comercial de una importadora de piezas automotrices en La
Habana, mirándose las manos sin callos.
ljsprojects
2010-04-26 11:31:02 UTC
Permalink
Post by merengue
Diario Las Americas
Publicado el 04-24-2010
Raúl Castro ante el reto de un millón de empleos improductivos
• Cuba: Un país con 50% de tierras improductivas y dependiente de la
importación de agroalimentos
Por Carlos Batista
Agence France Presse
LA HABANA - Cada día Ney Ascón atiende en su casa a unos diez clientes
con electrodomésticos rotos. Muy cerca, tres técnicos, una
recepcionista, un administrador y un mozo de limpieza, hacen menos en
un taller estatal, en puestos que forman parte del millón de empleos
sobrantes que el gobierno cubano pretende eliminar.
“En el verano -mayor parte del año- atiendo unos 10 clientes diarios,
casi todos con ventiladores, que arreglo con piezas que recupero de
aparatos viejos o compro. El Estado no me suministra nada”, explica
este hombre de 42 años, que paga una licencia de trabajo por cuenta
propia desde hace una década.
Ascón trabaja en una mesa en el portal de su casa, que él mismo limpia
al terminar, “resuelve” -consigue- las piezas, arregla abanicos,
ollas, batidoras o cocinas, y ofrece garantía. Su negocio está frente
al mercado agrícola del barrio Santos Suárez, por donde siempre pasa
gente.
En el “consolidado”, como llaman los cubanos al taller estatal de
reparación, la recepcionista mira la olla de presión eléctrica china e
informa a un cliente: “ahora no tenemos piezas de repuesto, debe de
venir cuando esté el técnico que atiende ese tipo de olla y no vino
hoy”.
La ineficiencia está en la mira de Raúl Castro. El exceso de personal
en los establecimientos estatales es lo que en Cuba se denomina
“plantillas infladas”, un mal con el que se propone acabar reubicando
a un millón, de una fuerza laboral de 4,9 millones, en un país de 11,2
millones.
Más de cuatro millones de esos empleos son estatales en una economía
controlada en 95% por el Estado y afectada por la ineficiencia y la
burocracia. Por medio siglo ha prevalecido una política paternalista
de empleo y oficialmente se reporta 1,7% de desocupación.
En ese globo “casi todo el aire lo ha puesto la política
paternalista”, dice el ensayista Guillermo Rodríguez, que sugiere para
ocupar a quienes sobran en el Estado la apertura de pequeña y mediana
industria, y negocios familiares, abolidos en 1968.
En un país con 50% de tierras improductivas y altamente dependiente de
la importación de agroalimentos, hay una “falta crónica de
constructores, obreros agrícolas e industriales”, advirtió
recientemente Raúl Castro.
Un 35% del total de ocupados está en la agricultura, industria,
construcción y minería; y el resto en servicios sociales como la
educación y la salud -que suman 1,3 millones de empleados y consumen
el 60% del presupuesto nacional-, o el comercio.
“Se están haciendo los estudios para ver los que sobran. Hay exceso de
oficinistas, funcionarios, choferes y técnicos”, dice un funcionario
de salud, que reservó su nombre.
En el comercio sobran 79.000 empleados, según dato oficial. En una
cafetería estatal de La Habana Vieja, seis camareros despachan la
escasa oferta, una empleada se limita a cobrar y el administrador saca
cuentas, controlando que los empleados no roben. Un ejemplo de muchos.
Según el semanario Trabajadores, en la provincia de Sancti Spíritus
llegó a haber más vigilantes para cuidar las obras que albañiles. “En
la sede del ministerio de Cultura trabajan unos 400 empleados, con la
mitad se puede hacer esa labor”, reconoce uno de ellos.
La reubicación se hará “con orden”, según el máximo dirigente
sindical, Salvador Valdés, pero dijo que se rectificará la política de
enviar a los cesantes a casa con una prolongada garantía salarial.
Un análisis de la revista cubana Temas advierte que “no se puede
transitar libremente de una actividad a otra” pues la falta de
experiencia afecta la productividad. Un economista “no tiene porqué
estar dispuesto a convertirse en albañil”, agrega.
El Gobierno dice que “nadie quedará desamparado”, pero muchos están
preocupados. “Tengo ya 45 años y si quedo fuera no sé que voy a hacer.
Ni pensar en convertirme en albañil o en campesino”, dijo Marcos
Rodríguez, comercial de una importadora de piezas automotrices en La
Habana, mirándose las manos sin callos.
Buenas y malas noticas. Malas por lo que dices, pero buenas porque
tienen tierra y gente para laborarla.
Buen futuro para la revolución castrista.
Dios bendiga a Fidel Castro.

T.Schmidt
PL
2010-04-26 12:39:58 UTC
Permalink
Post by ljsprojects
Post by merengue
Diario Las Americas
Publicado el 04-24-2010
Raúl Castro ante el reto de un millón de empleos improductivos
• Cuba: Un país con 50% de tierras improductivas y dependiente de la
importación de agroalimentos
Por Carlos Batista
Agence France Presse
LA HABANA - Cada día Ney Ascón atiende en su casa a unos diez clientes
con electrodomésticos rotos. Muy cerca, tres técnicos, una
recepcionista, un administrador y un mozo de limpieza, hacen menos en
un taller estatal, en puestos que forman parte del millón de empleos
sobrantes que el gobierno cubano pretende eliminar.
“En el verano -mayor parte del año- atiendo unos 10 clientes diarios,
casi todos con ventiladores, que arreglo con piezas que recupero de
aparatos viejos o compro. El Estado no me suministra nada”, explica
este hombre de 42 años, que paga una licencia de trabajo por cuenta
propia desde hace una década.
Ascón trabaja en una mesa en el portal de su casa, que él mismo limpia
al terminar, “resuelve” -consigue- las piezas, arregla abanicos,
ollas, batidoras o cocinas, y ofrece garantía. Su negocio está frente
al mercado agrícola del barrio Santos Suárez, por donde siempre pasa
gente.
En el “consolidado”, como llaman los cubanos al taller estatal de
reparación, la recepcionista mira la olla de presión eléctrica china e
informa a un cliente: “ahora no tenemos piezas de repuesto, debe de
venir cuando esté el técnico que atiende ese tipo de olla y no vino
hoy”.
La ineficiencia está en la mira de Raúl Castro. El exceso de personal
en los establecimientos estatales es lo que en Cuba se denomina
“plantillas infladas”, un mal con el que se propone acabar reubicando
a un millón, de una fuerza laboral de 4,9 millones, en un país de 11,2
millones.
Más de cuatro millones de esos empleos son estatales en una economía
controlada en 95% por el Estado y afectada por la ineficiencia y la
burocracia. Por medio siglo ha prevalecido una política paternalista
de empleo y oficialmente se reporta 1,7% de desocupación.
En ese globo “casi todo el aire lo ha puesto la política
paternalista”, dice el ensayista Guillermo Rodríguez, que sugiere para
ocupar a quienes sobran en el Estado la apertura de pequeña y mediana
industria, y negocios familiares, abolidos en 1968.
En un país con 50% de tierras improductivas y altamente dependiente de
la importación de agroalimentos, hay una “falta crónica de
constructores, obreros agrícolas e industriales”, advirtió
recientemente Raúl Castro.
Un 35% del total de ocupados está en la agricultura, industria,
construcción y minería; y el resto en servicios sociales como la
educación y la salud -que suman 1,3 millones de empleados y consumen
el 60% del presupuesto nacional-, o el comercio.
“Se están haciendo los estudios para ver los que sobran. Hay exceso de
oficinistas, funcionarios, choferes y técnicos”, dice un funcionario
de salud, que reservó su nombre.
En el comercio sobran 79.000 empleados, según dato oficial. En una
cafetería estatal de La Habana Vieja, seis camareros despachan la
escasa oferta, una empleada se limita a cobrar y el administrador saca
cuentas, controlando que los empleados no roben. Un ejemplo de muchos.
Según el semanario Trabajadores, en la provincia de Sancti Spíritus
llegó a haber más vigilantes para cuidar las obras que albañiles. “En
la sede del ministerio de Cultura trabajan unos 400 empleados, con la
mitad se puede hacer esa labor”, reconoce uno de ellos.
La reubicación se hará “con orden”, según el máximo dirigente
sindical, Salvador Valdés, pero dijo que se rectificará la política de
enviar a los cesantes a casa con una prolongada garantía salarial.
Un análisis de la revista cubana Temas advierte que “no se puede
transitar libremente de una actividad a otra” pues la falta de
experiencia afecta la productividad. Un economista “no tiene porqué
estar dispuesto a convertirse en albañil”, agrega.
El Gobierno dice que “nadie quedará desamparado”, pero muchos están
preocupados. “Tengo ya 45 años y si quedo fuera no sé que voy a hacer.
Ni pensar en convertirme en albañil o en campesino”, dijo Marcos
Rodríguez, comercial de una importadora de piezas automotrices en La
Habana, mirándose las manos sin callos.
Buenas y malas noticas. Malas por lo que dices, pero buenas porque
tienen tierra y gente para laborarla.
Buen futuro para la revolución castrista.
mas hambre para los Cubanos.
Cuba importa 80% de la comida que consuma y ya no lo puede pagar.

PL
ljsprojects
2010-04-26 14:00:50 UTC
Permalink
Post by PL
Post by ljsprojects
Post by merengue
Diario Las Americas
Publicado el 04-24-2010
Raúl Castro ante el reto de un millón de empleos improductivos
• Cuba: Un país con 50% de tierras improductivas y dependiente de la
importación de agroalimentos
Por Carlos Batista
Agence France Presse
LA HABANA - Cada día Ney Ascón atiende en su casa a unos diez clientes
con electrodomésticos rotos. Muy cerca, tres técnicos, una
recepcionista, un administrador y un mozo de limpieza, hacen menos en
un taller estatal, en puestos que forman parte del millón de empleos
sobrantes que el gobierno cubano pretende eliminar.
“En el verano -mayor parte del año- atiendo unos 10 clientes diarios,
casi todos con ventiladores, que arreglo con piezas que recupero de
aparatos viejos o compro. El Estado no me suministra nada”, explica
este hombre de 42 años, que paga una licencia de trabajo por cuenta
propia desde hace una década.
Ascón trabaja en una mesa en el portal de su casa, que él mismo limpia
al terminar, “resuelve” -consigue- las piezas, arregla abanicos,
ollas, batidoras o cocinas, y ofrece garantía. Su negocio está frente
al mercado agrícola del barrio Santos Suárez, por donde siempre pasa
gente.
En el “consolidado”, como llaman los cubanos al taller estatal de
reparación, la recepcionista mira la olla de presión eléctrica china e
informa a un cliente: “ahora no tenemos piezas de repuesto, debe de
venir cuando esté el técnico que atiende ese tipo de olla y no vino
hoy”.
La ineficiencia está en la mira de Raúl Castro. El exceso de personal
en los establecimientos estatales es lo que en Cuba se denomina
“plantillas infladas”, un mal con el que se propone acabar reubicando
a un millón, de una fuerza laboral de 4,9 millones, en un país de 11,2
millones.
Más de cuatro millones de esos empleos son estatales en una economía
controlada en 95% por el Estado y afectada por la ineficiencia y la
burocracia. Por medio siglo ha prevalecido una política paternalista
de empleo y oficialmente se reporta 1,7% de desocupación.
En ese globo “casi todo el aire lo ha puesto la política
paternalista”, dice el ensayista Guillermo Rodríguez, que sugiere para
ocupar a quienes sobran en el Estado la apertura de pequeña y mediana
industria, y negocios familiares, abolidos en 1968.
En un país con 50% de tierras improductivas y altamente dependiente de
la importación de agroalimentos, hay una “falta crónica de
constructores, obreros agrícolas e industriales”, advirtió
recientemente Raúl Castro.
Un 35% del total de ocupados está en la agricultura, industria,
construcción y minería; y el resto en servicios sociales como la
educación y la salud -que suman 1,3 millones de empleados y consumen
el 60% del presupuesto nacional-, o el comercio.
“Se están haciendo los estudios para ver los que sobran. Hay exceso de
oficinistas, funcionarios, choferes y técnicos”, dice un funcionario
de salud, que reservó su nombre.
En el comercio sobran 79.000 empleados, según dato oficial. En una
cafetería estatal de La Habana Vieja, seis camareros despachan la
escasa oferta, una empleada se limita a cobrar y el administrador saca
cuentas, controlando que los empleados no roben. Un ejemplo de muchos.
Según el semanario Trabajadores, en la provincia de Sancti Spíritus
llegó a haber más vigilantes para cuidar las obras que albañiles. “En
la sede del ministerio de Cultura trabajan unos 400 empleados, con la
mitad se puede hacer esa labor”, reconoce uno de ellos.
La reubicación se hará “con orden”, según el máximo dirigente
sindical, Salvador Valdés, pero dijo que se rectificará la política de
enviar a los cesantes a casa con una prolongada garantía salarial.
Un análisis de la revista cubana Temas advierte que “no se puede
transitar libremente de una actividad a otra” pues la falta de
experiencia afecta la productividad. Un economista “no tiene porqué
estar dispuesto a convertirse en albañil”, agrega.
El Gobierno dice que “nadie quedará desamparado”, pero muchos están
preocupados. “Tengo ya 45 años y si quedo fuera no sé que voy a hacer.
Ni pensar en convertirme en albañil o en campesino”, dijo Marcos
Rodríguez, comercial de una importadora de piezas automotrices en La
Habana, mirándose las manos sin callos.
Buenas y malas noticas. Malas por lo que dices, pero buenas porque
tienen tierra y gente para laborarla.
Buen futuro para la revolución castrista.
mas hambre para los Cubanos.
Cuba importa 80% de la comida que consuma y ya no lo puede pagar.
PL- Hide quoted text -
- Show quoted text -
Que no sean idiotas ni maricas, la solución es sembrar.

T.Schmidt
PL
2010-04-26 14:54:21 UTC
Permalink
Post by ljsprojects
Post by PL
Post by ljsprojects
Post by merengue
Diario Las Americas
Publicado el 04-24-2010
Raúl Castro ante el reto de un millón de empleos improductivos
• Cuba: Un país con 50% de tierras improductivas y dependiente de la
importación de agroalimentos
Por Carlos Batista
Agence France Presse
LA HABANA - Cada día Ney Ascón atiende en su casa a unos diez clientes
con electrodomésticos rotos. Muy cerca, tres técnicos, una
recepcionista, un administrador y un mozo de limpieza, hacen menos en
un taller estatal, en puestos que forman parte del millón de empleos
sobrantes que el gobierno cubano pretende eliminar.
“En el verano -mayor parte del año- atiendo unos 10 clientes diarios,
casi todos con ventiladores, que arreglo con piezas que recupero de
aparatos viejos o compro. El Estado no me suministra nada”, explica
este hombre de 42 años, que paga una licencia de trabajo por cuenta
propia desde hace una década.
Ascón trabaja en una mesa en el portal de su casa, que él mismo limpia
al terminar, “resuelve” -consigue- las piezas, arregla abanicos,
ollas, batidoras o cocinas, y ofrece garantía. Su negocio está frente
al mercado agrícola del barrio Santos Suárez, por donde siempre pasa
gente.
En el “consolidado”, como llaman los cubanos al taller estatal de
reparación, la recepcionista mira la olla de presión eléctrica china e
informa a un cliente: “ahora no tenemos piezas de repuesto, debe de
venir cuando esté el técnico que atiende ese tipo de olla y no vino
hoy”.
La ineficiencia está en la mira de Raúl Castro. El exceso de personal
en los establecimientos estatales es lo que en Cuba se denomina
“plantillas infladas”, un mal con el que se propone acabar reubicando
a un millón, de una fuerza laboral de 4,9 millones, en un país de 11,2
millones.
Más de cuatro millones de esos empleos son estatales en una economía
controlada en 95% por el Estado y afectada por la ineficiencia y la
burocracia. Por medio siglo ha prevalecido una política paternalista
de empleo y oficialmente se reporta 1,7% de desocupación.
En ese globo “casi todo el aire lo ha puesto la política
paternalista”, dice el ensayista Guillermo Rodríguez, que sugiere para
ocupar a quienes sobran en el Estado la apertura de pequeña y mediana
industria, y negocios familiares, abolidos en 1968.
En un país con 50% de tierras improductivas y altamente dependiente de
la importación de agroalimentos, hay una “falta crónica de
constructores, obreros agrícolas e industriales”, advirtió
recientemente Raúl Castro.
Un 35% del total de ocupados está en la agricultura, industria,
construcción y minería; y el resto en servicios sociales como la
educación y la salud -que suman 1,3 millones de empleados y consumen
el 60% del presupuesto nacional-, o el comercio.
“Se están haciendo los estudios para ver los que sobran. Hay exceso de
oficinistas, funcionarios, choferes y técnicos”, dice un funcionario
de salud, que reservó su nombre.
En el comercio sobran 79.000 empleados, según dato oficial. En una
cafetería estatal de La Habana Vieja, seis camareros despachan la
escasa oferta, una empleada se limita a cobrar y el administrador saca
cuentas, controlando que los empleados no roben. Un ejemplo de muchos.
Según el semanario Trabajadores, en la provincia de Sancti Spíritus
llegó a haber más vigilantes para cuidar las obras que albañiles. “En
la sede del ministerio de Cultura trabajan unos 400 empleados, con la
mitad se puede hacer esa labor”, reconoce uno de ellos.
La reubicación se hará “con orden”, según el máximo dirigente
sindical, Salvador Valdés, pero dijo que se rectificará la política de
enviar a los cesantes a casa con una prolongada garantía salarial.
Un análisis de la revista cubana Temas advierte que “no se puede
transitar libremente de una actividad a otra” pues la falta de
experiencia afecta la productividad. Un economista “no tiene porqué
estar dispuesto a convertirse en albañil”, agrega.
El Gobierno dice que “nadie quedará desamparado”, pero muchos están
preocupados. “Tengo ya 45 años y si quedo fuera no sé que voy a hacer.
Ni pensar en convertirme en albañil o en campesino”, dijo Marcos
Rodríguez, comercial de una importadora de piezas automotrices en La
Habana, mirándose las manos sin callos.
Buenas y malas noticas. Malas por lo que dices, pero buenas porque
tienen tierra y gente para laborarla.
Buen futuro para la revolución castrista.
mas hambre para los Cubanos.
Cuba importa 80% de la comida que consuma y ya no lo puede pagar.
PL- Hide quoted text -
- Show quoted text -
Que no sean idiotas ni maricas, la solución es sembrar.
T.Schmidt
Gracias a dios que no eres campesino.
Pero de donde van a sacar:
- las semillas
- el abono
- las machinas para trabajar la tierra
- los envases para los productos terminados
- el transporte

En Cuba falta todo.
Ademas: ya tienes que distribuir la tierra y hasta eso les lleva años.

From the Cuban state press:

Cuba no se halla ajena a estos problemas. El país importa el 80 % de
los alimentos que consume. En el 2008 se invirtieron 2500 millones en
este sentido, hecho en el que también tuvo que ver las pérdida de 700
mil de toneladas de productos por el paso de tres ciclones.

Vanguardia comenta - Periódico Vanguardia - Villa Clara - Cuba (17
October 2009)
http://www.vanguardia.co.cu/index.php?tpl=design/secciones/lectura/vc.tpl.html&newsid_obj_id=17631

Confirming all this data that you so desperately tried to refute.
You go down in flames as the desperate liar you are.
All again can see what a hypocrite liar you are.
GOOD.

What desperate lying propagandist Dan Christensen has been snipping in
his now clearly futile attempts to mislead people:

FOOD DEPENCENCY:

In 2006, according to the Communist Party official newspaper Granma,
Cuba commercially imported nearly 85 percent of its food needs. For
more than a decade, it has also depended on food donations from the
United Nations World Food Program (WFP) to feed more than 700,000
families in the five eastern-most provinces.
In addition, Cuba's capacity to import the food it needs, as well as
other critical goods, has severely deteriorated with the collapse of
key exports sectors, particularly sugar, and the suspension of large
subsidies from the former Soviet Union. Currently, capacity to import
food has increased somewhat with the subsidies from Venezuela.
A large portion of these food imports comes from the United States.

FOOD VS. FUEL: A FALSE DILEMMA FOR CUBA | Cubaverdad
http://www.cubaverdad.net/weblog/food-vs-fuel-a-false-dilemma-for-cuba/


"These included decentralizing farming from August 1 to ease access to
food in a country which imports 80 percent of the products it consumes
and last year spent 2.5 billion dollars on food purchases."

Power cuts and fewer beans for crisis-hit Cubans | Cubaverdad
http://www.cubaverdad.net/weblog/power-cuts-and-fewer-beans-for-crisis-hit-cubans/

En 2008 la importación del 80% de los alimentos esenciales le costó
a Cuba 1.850 millones de euros y para reducir esa factura este año las
raciones de frijoles, chi­charos y sal se han recortado a la mitad.
Los precios en los mercados agrícolas siguen congelados, nueve meses
después de los huracanes, y faltan muchos productos. Las tiendas de
divisas no ofertan pollo, picadillo de res, papel higiénico,
dentífrico; el precio de la leche en polvo y las conservas es
inasequible.

La paradoja económica cubana | Cubaverdad
http://www.cubaverdad.net/weblog/la-paradoja-economica-cubana/

From the WFP:

In Cuba, which imports 80 percent of its food, iron-deficiency anaemia
is the commonest nutritional disorder: recent studies by the Institute
of Nutrition and Food Hygiene show that anaemia prevalence in the
eastern region is 56.7 percent among children under 2 and 20.1 percent
in children aged 2-5.

Support for the National Plan on Prevention and Control of Anaemia in
the Five Eastern Provinces of Cuba | WFP | United Nations World Food
Programme - Fighting Hunger Worldwide

http://www.wfp.org/content/support-national-plan-prevention-and-control-anaemia-five-eastern-provinces-cuba

Agri-Food
Past, Present & Future Report
Cuba
March 2009

Although Cuba's agriculture sector has traditionally been vital to the
economy with such notable products as sugar, tobacco, citrus products,
and tropical fruits, it now imports approximately 80-85% of its
foodstuff requirements. In 1960, roughly 87% of Cuba's rural
population was engaged in agriculture production, and while about 66%
of the population is still engaged in agriculture, the sector lacks
the
technology and investment needed to significantly modernize
production.
Between the years 2000 and 2006 Cuba's agricultural imports almost
doubled. An estimated 15% of Cuba's total imports are agricultural.

http://www.ats.agr.gc.ca/latin/4678-eng.htm

Havana bling
Rory Carroll
12 April 2008 06:00

The most important change is in agriculture, in which mismanagement
has shrivelled cash crops such as sugar, tobacco and coffee and forced
the lush island to import 80% of its food. Now decision-making has
been decentralised and some restrictions lifted to give farmers more
incentive to produce.
http://www.mg.co.za/article/2008-04-11-havana-bling

Cuba imports approximately 80 percent of the food consumed by its 11.2
million inhabitants and had planned to spend $2 billion this year even
before the devastation wrought by Gustav and Ike.
http://havanajournal.com/business/entry/food-shortages-starting-in-cuba-is-=
the-system-freezing-up/

The island imports 80% of its food, at a cost of $2.5 billion, and its
huge trade deficit has soared this year by 70% to more than $11
billion, according to official figures out this week. That is only
partly covered by the $7.8 billion Cuba receives for "export
services"=97
doctors and sports trainers sent to Venezuela in exchange for oil.
http://www.economist.com/displaystory.cfm?story_id=3D12851246

Although Cuba already imports 80 percent of the food that it's 11.2
million residents consume, analysts say the impact of the hurricanes
pushes the island into a crisis during a time of high food prices in
international markets.
http://news.newamericamedia.org/news/view_article.html?article_id=3Dc87faaa=
b5329d7d51fedc165d5b9ad2d

Cuba imports 80 percent of the food consumed by its 11.2-million
inhabitants, making it highly vulnerable to the commodity price shocks
and foreign currency swings in recent months. Cuba's imports this year
are estimated at $2.5-billion, up 56 percent from last year.
http://www.tampabay.com/news/world/article946886.ece

But overall Cuba is still reliant today on imports for 80% of its
total food consumption, and thus extremely vulnerable to world food
price fluctuations.
http://www.greenleft.org.au/2008/763/39410

IMPORTA 80% DE NECESIDADES
Sector productivo cubano, muerto

En 1958, Cuba producía casi el 80% de los alimentos que consumía y era
el principal proveedor de hortalizas de EE.UU. Hoy es al revés: la
isla
importa más del 80% de la cesta básica y la mayor parte de los
alimentos
viene del "imperio", su quinto socio comercial, a pesar del embargo
decretado en 1962. Actualmente, más del 50% de las tierras cultivables
están ociosas.

http://groups.yahoo.com/group/CubaVerdad/message/42389

PL
observador
2010-04-26 18:19:10 UTC
Permalink
Increible, Despues de sesenta a~nos de dictadura, ahora es que las
momias raul y fidel, dieron de cuenta de lo jodido que tienen al
pais...patetico
Post by ljsprojects
Post by merengue
Diario Las Americas
Publicado el 04-24-2010
Raúl Castro ante el reto de un millón de empleos improductivos
• Cuba: Un país con 50% de tierras improductivas y dependiente de la
importación de agroalimentos
Por Carlos Batista
Agence France Presse
LA HABANA - Cada día Ney Ascón atiende en su casa a unos diez clientes
con electrodomésticos rotos. Muy cerca, tres técnicos, una
recepcionista, un administrador y un mozo de limpieza, hacen menos en
un taller estatal, en puestos que forman parte del millón de empleos
sobrantes que el gobierno cubano pretende eliminar.
“En el verano -mayor parte del año- atiendo unos 10 clientes diarios,
casi todos con ventiladores, que arreglo con piezas que recupero de
aparatos viejos o compro. El Estado no me suministra nada”, explica
este hombre de 42 años, que paga una licencia de trabajo por cuenta
propia desde hace una década.
Ascón trabaja en una mesa en el portal de su casa, que él mismo limpia
al terminar, “resuelve” -consigue- las piezas, arregla abanicos,
ollas, batidoras o cocinas, y ofrece garantía. Su negocio está frente
al mercado agrícola del barrio Santos Suárez, por donde siempre pasa
gente.
En el “consolidado”, como llaman los cubanos al taller estatal de
reparación, la recepcionista mira la olla de presión eléctrica china e
informa a un cliente: “ahora no tenemos piezas de repuesto, debe de
venir cuando esté el técnico que atiende ese tipo de olla y no vino
hoy”.
La ineficiencia está en la mira de Raúl Castro. El exceso de personal
en los establecimientos estatales es lo que en Cuba se denomina
“plantillas infladas”, un mal con el que se propone acabar reubicando
a un millón, de una fuerza laboral de 4,9 millones, en un país de 11,2
millones.
Más de cuatro millones de esos empleos son estatales en una economía
controlada en 95% por el Estado y afectada por la ineficiencia y la
burocracia. Por medio siglo ha prevalecido una política paternalista
de empleo y oficialmente se reporta 1,7% de desocupación.
En ese globo “casi todo el aire lo ha puesto la política
paternalista”, dice el ensayista Guillermo Rodríguez, que sugiere para
ocupar a quienes sobran en el Estado la apertura de pequeña y mediana
industria, y negocios familiares, abolidos en 1968.
En un país con 50% de tierras improductivas y altamente dependiente de
la importación de agroalimentos, hay una “falta crónica de
constructores, obreros agrícolas e industriales”, advirtió
recientemente Raúl Castro.
Un 35% del total de ocupados está en la agricultura, industria,
construcción y minería; y el resto en servicios sociales como la
educación y la salud -que suman 1,3 millones de empleados y consumen
el 60% del presupuesto nacional-, o el comercio.
“Se están haciendo los estudios para ver los que sobran. Hay exceso de
oficinistas, funcionarios, choferes y técnicos”, dice un funcionario
de salud, que reservó su nombre.
En el comercio sobran 79.000 empleados, según dato oficial. En una
cafetería estatal de La Habana Vieja, seis camareros despachan la
escasa oferta, una empleada se limita a cobrar y el administrador saca
cuentas, controlando que los empleados no roben. Un ejemplo de muchos.
Según el semanario Trabajadores, en la provincia de Sancti Spíritus
llegó a haber más vigilantes para cuidar las obras que albañiles. “En
la sede del ministerio de Cultura trabajan unos 400 empleados, con la
mitad se puede hacer esa labor”, reconoce uno de ellos.
La reubicación se hará “con orden”, según el máximo dirigente
sindical, Salvador Valdés, pero dijo que se rectificará la política de
enviar a los cesantes a casa con una prolongada garantía salarial.
Un análisis de la revista cubana Temas advierte que “no se puede
transitar libremente de una actividad a otra” pues la falta de
experiencia afecta la productividad. Un economista “no tiene porqué
estar dispuesto a convertirse en albañil”, agrega.
El Gobierno dice que “nadie quedará desamparado”, pero muchos están
preocupados. “Tengo ya 45 años y si quedo fuera no sé que voy a hacer.
Ni pensar en convertirme en albañil o en campesino”, dijo Marcos
Rodríguez, comercial de una importadora de piezas automotrices en La
Habana, mirándose las manos sin callos.
Buenas y malas noticas. Malas por lo que dices, pero buenas porque
tienen tierra y gente para laborarla.
Buen futuro para la revolución castrista.
Dios bendiga a Fidel Castro.
T.Schmidt- Hide quoted text -
- Show quoted text -
PL
2010-04-26 15:18:18 UTC
Permalink
La producción cubana de café cayó en un 90 por ciento y engrosa la
lista
de importaciones
Por Agencia EFE

La Habana, 19 abr (EFE).- La producción de café disminuyó en un 90 por
ciento en los últimos años en Cuba, donde el Gobierno del general Raúl
Castro gasta actualmente unos 50 millones de dólares en importar el
grano para garantizar el consumo interno, informó hoy el semanario
oficial Trabajadores.

Según datos del Ministerio de Agricultura divulgados por Trabajadores,
Cuba llegó a producir 60.000 toneladas de café, pero "ahora apenas
alcanza el diez por ciento de esa cantidad".

"El país requiere importar hoy 19.000 toneladas de café por un valor
aproximado de 50 millones de dólares para garantizar el consumo de
este
producto, que tradicionalmente constituyó una importante fuente de
ingresos en divisas", indica el semanario.

Además, resalta que la isla necesita producir no menos de 29.000
toneladas del grano limpio para sustituir las importaciones, lo que
constituye una de las prioridades de la política económica del general
Castro.

Según especialistas citados en el artículo, entre las principales
causas
de la caída cafetalera están las prolongadas sequías, los huracanes e
insuficiencias en el suministro estatal de fertilizantes, herbicidas,
insecticidas y herramientas de trabajo a los productores.

También mencionan la introducción de plagas "por manos enemigas" y el
éxodo de los productores a otros cultivos "en busca de ingresos
superiores".

El semanario resalta que la cosecha del grano "tocó fondo" en 2005,
cuando el caficultor se convirtió en el campesino peor pagado del
sistema agrícola en la isla, y el Estado tuvo que asumir el subsidio
del
café dentro de la canasta básica que se vende mensualmente a los
cubanos.

"Más amargo no puede ser el trago para la economía cubana", señala
Trabajadores, y apunta que "lejos de renunciar a este cultivo,
presente
en la isla desde hace más de 250 años, la nación ha establecido un
programa de desarrollo, que entre 2009 y 2015 pretende revertir el
déficit productivo".

La estrategia incluye un nuevo sistema de precios para pagar a los
cafetaleros y una reorganización de la producción en las áreas con las
plantaciones de mejores resultados.

Cuba gasta más de 1.500 millones de dólares anuales en importar
alimentos, por lo que el Gobierno considera que aumentar las
producciones es un asunto de "seguridad nacional" para eliminar sus
gastos en momentos en que los precios en los mercados internacionales
son altos y en que la isla padece una aguda falta de liquidez.

Desde que asumió el mando en 2006, cuando enfermó su hermano Fidel, el
general Castro ha entregado en usufructo a campesinos y cooperativas
miles de hectáreas de tierras cultivables que el Estado mantuvo
ociosas
durante décadas, entre otras medidas para tratar de aumentar la
producción, con resultados aún por cuantificar.

http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5hrEackqDMNSUjjI90n6YxIerhedw
http://groups.yahoo.com/group/CubaVerdad/message/51751
PL
2010-04-26 15:19:41 UTC
Permalink
Cronología del desastre azucarero
Miércoles 07 de Abril de 2010 18:10 Agencias

1959 - Cuando triunfa la revolución de Fidel Castro, la industria
azucarera está en manos privadas. Castro promete diversificar la
economía basada en el monocultivo.

1959/60 - La última cosecha en manos privadas llega a 5,6 millones de
toneladas de azúcar cruda, 2 millones de toneladas compradas por
Estados
Unidos y 2,5 por naciones comunistas.

Jun 1960 - Cuba nacionaliza las plantaciones de azúcar, deja los
ingenios en manos privadas.

Jul 1960 - Estados Unidos termina un acuerdo según el cual compraba la
mitad de la cosecha cubana a 2 centavos de dólar por encima del precio
del mercado. La Unión Soviética ofrece comprar el azúcar que
Washington
descartó.

Ago 1960 - Cuba nacionaliza ingenios azucareros de propiedad
estadounidense. El resto también son nacionalizados en el correr de
los
próximos meses.

Ene 1964 - La Unión Soviética acuerda comprar un porcentaje mayor de
la
cosecha cubana hasta 1970. Castro anuncia planes para producir 10
millones de toneladas en 1970, poniendo en marcha un esfuerzo que
llevará a la industrialización y a la dependencia del azúcar.

1970/1989 - La producción aumenta desde 5,9 toneladas en la zafra
1970/71 hasta 7,4 millones en la cosecha 1980/81 y 8,1 millones de
toneladas en 1988/89.

1991 - El azúcar representa un 90 por ciento de los ingresos por
exportaciones cuando la Unión Soviética se desintegra y deja a Cuba
sin
su mercado preferencial.

1995/96 - La zafra cae a 4,3 millones de toneladas

1996 - La ley estadounidense Helms-Burton penaliza duramente a
terceras
partes que inviertan en propiedades expropiadas en la isla, incluyendo
casi toda la industria azucarera.

Oct 1997 - El gobernante Partido Comunista dice que Cuba debe reducir
sus costos de producción de azúcar y lograr un mínimo de 7 millones de
toneladas anuales.

2000/01 - La zafra cae a 3,4 millones de toneladas.

2002 - Cuba reduce en un 50 por ciento la capacidad de producción y
destina un 60 por ciento de las tierras de la caña a otros cultivos,
en
medio de una caída en los precios mundiales.

2005 - Fidel Castro dice en un discurso: "El azúcar no volverá jamás a
este país, pertenece al tiempo de la esclavitud". Castro calificó como
una fuente de "ruina" a esa industria que alguna vez fue la base de
sustento del país.

2005 - El Ministerio del Azúcar anuncia más cierres de ingenios.

2005/06 - La cosecha cae a 1,2 millones de toneladas.

2006 - El Ministerio del Azúcar dice que el difícil proceso de recorte
de la industria acabó y el número de ingenios fue reducido de 156 a 66
desde el 2002. Las autoridades pronostican un gradual aumento de la
producción.

2008 - "Tenemos un potencial para un día producir cinco millones (de
toneladas) (...) No nos lo han planteado, si hay necesidad", dice el
ministro del Azúcar, Ulises Rosales del Toro.

Cuba eleva su meta de producción a unos 3 millones de toneladas en el
mediano plazo, según fuentes de la industria.

2009 - El Gobierno transfiere al Ministerio de Agricultura ex
plantaciones de caña dedicadas a otros cultivos u ociosas.

2009/10 - Cuba espera lograr una zafra de 1,3 millones de toneladas,
con
44 ingenios en operación. Según reportes locales, en abril la
producción
estaba 100.000 toneladas por debajo de la meta.

Fuente: Reuters

http://www.diariodecuba.net/cuba/81-cuba/1083-cronologia-del-desastre-azucarero.html

http://groups.yahoo.com/group/CubaVerdad/message/51480
Continúe leyendo en narkive:
Loading...